LEE ESTO :

" Veo una mujer hermosa, que intenta sonreir para darme paz y amor... he leído en los ojos de la mujer de mi vida, cansancio y tenacidad ".

" siempre serás mi princesa, no lo olvides, la única de mli vida "

Anónimo

(una frase inmensamente bella y difícil de olvidar para la afortunada mujer a la que esté dedicada).

domingo, 17 de julio de 2011

DESDE MI DESVÁN



¿Qué os parece lo que puedo contemplar desde mi desván?

Siempre me ha gustado disfrutar en la costa, del amanecer y del crepúsculo, y estos días he tenido la suerte de hacerlo, a diario, desde la ventanita de mi desván.
Amanecer grandioso, diferente del habitual, lo primero que escucho es el sonido de las gaviotas que me avisan que el día comienza, acompañado del sonido inmenso del mar, del susurro de las olas que van y vienen, como mis pensamientos.
Disfruto de estos instantes y después abro la ventana para contemplar con mis propios ojos lo que he estado escuchando, y compruebo ese comienzo del día, real, único, distinto y que llena de esperanza.

Poco a poco surgen señales de que el día comienza: gente que se incorpora al día a día, ocupando esas playas que hasta el atardecer dan vida y movimiento. Niños que juegan, gritan, nadan y ocultan el silencio que a mí me acompaña desde mi desván.

Por eso retorno a mi ventana, cuando todo este trajín desaparece, cuando la gente se aleja poco a poco de la arena de la playa, dejándola descansar. Es entonces cuando el mar suele estar en calma, la playa está solitaria y se puede escuchar sin alteraciones, el susurro del mar de nuevo, puro y acompañado por ese cielo multicolor propio del momento en el que el sol se va escondiendo y dice adiós al día disfrutado. Llega el atardecer.
Me asomo de nuevo y contemplo soledad en el ambiente, pero yo me siento acompañada por ella. Es una soledad gratificante, ya no hay ruidos que interfieran. Observo además el gris plateado del agua del mar, y algún barco que llega a puerto antes de que oscurezca, acompañado de una multitud de gaviotas revoloteando a su alrededor.
Son unos instantes de paz que ofrecen unas imágenes que se plasman en mi retina para siempre.
Poco a poco el sol va desapareciendo, y llegará el tercer momento del día del que disfruto, ahora acompañada de mi hijo.
Después de rezar y de dar gracias a Dios por el día disfrutado, nos abrazamos y los dos caemos rendidos escuchando el regalo que la naturaleza nos ofrece, ese susurro del movimiento del mar, que nos acompaña hasta introducirnos en el sueño de la noche
hasta el día siguiente...

Ésto es lo que he tenido estos días en un pueblecito asturiano llamado Luarca.

Os regalo un enlace de un video, que aunque no es comparable con el sonido real de todo lo que os he descrito, y tampoco pertenece al mismo lugar, al menos si cerráis los ojos al escucharlo, podáis dar rienda suelta a vuestra imaginación. ....PARA DISFRUTAR

PILAR

4 comentarios:

Jota Mate dijo...

Gracias por invitarnos a disfrutar contigo con ese maravilloso paisaje que, como suele ocurrir, se ve según qué ojos y que ahí en Asturias seguro que permite llenar el alma.
Saludos.

Angelo dijo...

Guauuuuu. Me encantaría pasar unos días en soledad en un sitio así. Me ha encantado.
Felicidades por ello. Un abrazo

MOMENTOS dijo...

Como se te nota la relajación, lo has descrito tan bien y tan bonito, con tanta profundidad y sentimiento que estoy deseando ver el mar para sentir lo mismo que tú. Sigue disfrutando.
Besos.

Sony dijo...

hola amiga,aqui estoy mirando tambien por esta ventanita para disfrutar de este hermoso paisaje esturiano en luarca,hace poco estuve alli y es un sitio precioso,gracias por invitarme a dar este paseo nuevamente que si lo pienso dos veces me voy de vuelta jajajajja hay tanta paz alli amiga y tanta naturaleza que es un sitio para perderse y no volver jamas al bullicio de la ciudad,a que si?

te dejo un fuerte abrazo y te deseo un hermoso fin de semana!!!!!